jueves 21 de enero de 2010

Tanta dulzura alcánzame tu mano...


Tanta dulzura alcánzame tu mano

que pienso si las frutas te engendraron,

si abejas con su miel te amamantaron

y si eres nieto excelso del verano.

Tanta dulzura no es de rango humano:

los dioses tus pañales perfumaron,

sobre tu sangre roja destilaron

ojos de niños, lasitud de llano.

Tanta dulzura, que cayendo al alma

mueve esperanzas, le procura calma

y todo anhelo de virtud corona.

Tanta dulzura, para bien sentida,

que digo al mal que me consume: olvida,

y al fuerte daño que me dan: perdona.

viernes 8 de enero de 2010

Subconciencia


Has hablado, has hablado y me he dormido.

Pero duermo y no duermo, porque siento

que estoy bajo el supremo pensamiento:

vivo, viviré siempre y he vivido.


Has hablado, has hablado y he caído

en un marasmo... cede hasta el aliento.

Tiempo atrás, en las sombras, me he perdido:

estoy ciega. No tengo sentimiento.


Como el espacio soy, como el vacío.

Es una sombra todo el cuerpo mío

y puedo como el humo levantarme:


Oigo soplos etéreos... sobrehumanos...

Sujétame a la tierra con tus manos,

que si el viento se mueve ha de llevarme.

sábado 19 de diciembre de 2009

Misión de rosa

"Ah mar, enorme mar, corazón fiero... hazme tener tu cólera sin nombre: Ya me fatiga esta misión de rosa... "(Fragmentos de "Frente al mar" de Alfonsina Storni).
De este poema extraje el nombre de mi blog personal al cua l los invito a pasar: http://damalisbeat.blogspot.com/, allí podrán leer mis propios escritos y dejar sus comentarios.
Los espero...

viernes 20 de noviembre de 2009

Soy


Soy suave y triste si idolatro, puedo

bajar el cielo hasta mi mano cuando

el alma de otro al alma mía enredo.

Plumón alguno no hallarás más blando.


Ninguna como yo las manos besa,

ni se acurruca tanto en un ensueño,

ni cupo en otro cuerpo, así pequeño,

un alma humana de mayor terneza.


Muero sobre los ojos, si los siento

como pájaros vivos, un momento,

aletear bajo mis dedos blancos.


Sé la frase que encanta y que comprende

y sé callar cuando la luna asciende

enorme y roja sobre los barrancos.