La última carta de Alfonsina Storni a sus amigos daba pistas de su trágico final


La esquela dirigida al novelista Manuel Gálvez fue encontrada en un sótano de la Sociedad Argentina de Escritores junto con otros textos de la poetisa que se suicidó en Mar del Plata en 1938.


La carta daba pistas sobre el final. “Estoy muy mal”, arranca. Y sobre el cierre pide: “Gracias, adiós, no me olviden”, para terminar: “No puedo seguir escribiendo”.


La carta se supone que fue una de las últimas y el destinatario de las letras de Alfonsina era su amigo y maestro Manuel Gálvez. Según una nota que publica Clarín, la carta fue encontrada en la Ssociedad Argentina de Escritores, de la que ella fue una de las fundadoras.


No fue el único texto de la poetisa encontrado. Apareció además un manuscrito del poema "Barrancas del Plata en Colonia" que había escrito a principios de 1938, en Colonia, Uruguay.


"Redobles verdes de tambor los sapos/ y altos los candelabros mortecinos/ de los cardos me escoltan/ con el agua que un sol esmerilado carga al hombro", dicen los primeros versos de ese poema que la misma Alfonsina, contó poco después, escribió "la tarde de llegada a esa tierra amiga".


"Corrí a mi alojamiento buscando un lápiz, el viento me llevó el sombrero, cuando subí a la terraza donde daba mi habitación cielo y río eran un desborde dorado", explicó en una lectura posterior del poema, que en el manuscrito escribe con letra redonda y clara.

Oye


Yo seré a tu lado,

silencio, silencio,

perfume, perfume,

no sabré pensar,

no tendré palabras,

no tendré deseos,

sólo sabré amar.


Cuando el agua caiga monótona y triste

buscaré tu pecho para acurrucar

este peso enorme que llevo en el alma

y no sé explicar.


Te pediré entonces tu lástima, amado,

para que mis ojos se den a llorar silenciosamente,

como el agua cae sobre la ciudad.


Y una noche triste, cuando no me quieras,

secaré los ojos y me iré a bogar

por los mares negros que tiene la muerte,

para nunca más.