
Oye: yo era un mar dormido.
Me despertaste y la tempestad ha estallado.
Sacudo mis olas, hundo mis buques,
subo al cielo y castigo estrellas,
me averguenzo y escondo entre mis pliegues,
enloquezco y mato mis peces.
No me mires con miedo. Tu lo haz querido.


1 comentarios:
Una especie de "hazte cargo con lo que hiciste de mí", cuantas veces lo he querido decir... Hermoso.
Besos.
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