Tanta dulzura alcánzame tu mano...


Tanta dulzura alcánzame tu mano

que pienso si las frutas te engendraron,

si abejas con su miel te amamantaron

y si eres nieto excelso del verano.

Tanta dulzura no es de rango humano:

los dioses tus pañales perfumaron,

sobre tu sangre roja destilaron

ojos de niños, lasitud de llano.

Tanta dulzura, que cayendo al alma

mueve esperanzas, le procura calma

y todo anhelo de virtud corona.

Tanta dulzura, para bien sentida,

que digo al mal que me consume: olvida,

y al fuerte daño que me dan: perdona.

Subconciencia


Has hablado, has hablado y me he dormido.

Pero duermo y no duermo, porque siento

que estoy bajo el supremo pensamiento:

vivo, viviré siempre y he vivido.


Has hablado, has hablado y he caído

en un marasmo... cede hasta el aliento.

Tiempo atrás, en las sombras, me he perdido:

estoy ciega. No tengo sentimiento.


Como el espacio soy, como el vacío.

Es una sombra todo el cuerpo mío

y puedo como el humo levantarme:


Oigo soplos etéreos... sobrehumanos...

Sujétame a la tierra con tus manos,

que si el viento se mueve ha de llevarme.