Transfusión

La vida tuya sangre mía abona
y te amo a muerte, te amo; si pudiera
bajo los cielos negros te comiera
el corazón con dientes de leona.

Antes de conocerte era ladrona
y ahora soy menguada prisionera.
¡Cómo luce de bien mi primavera!
¡Cómo brilla en tu frente mi corona!

Sangre que es mía en tus pupilas arde
y entre tus labios pone cada tarde
las uvas dulces con que pan convida.

Y en tanto; flor sin aire, flor en gruta,
me exprimo toda en ti como una fruta
y entre tus manos se me va la vida.

2 comentarios:

  1. hacía mucho que estaba esperando un nuevo poema de Alfonsina!...
    Melancólico, gris, como todos, pero muy profundo.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! ¡Cuánto tiempo! Espero que tu ausencia no se debiera a nada grave.

    Pronto volveré a tu tierra, Rosario, a pasear por el Paraná. Mientras tanto, gracias por hacerme más liviana la espera con las palabras rotundas de esta gran poeta.

    Un abrazo

    ResponderEliminar