Un día


Andas por esos mundos como yo; no me digas

que no existes, existes, nos hemos de encontrar;

no nos conoceremos, disfrazados y torpes

por los caminos echaremos a andar.


No nos conoceremos, distantes uno de otro

sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.

¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?

Diremos, el camino volviendo a desandar.


Quizá nos encontremos frente a frente algún día,

quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.

Y ahora me pregunto... cuando ocurra, si ocurre,

¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?